#Energía: Joven diseña un ‘sube y baja’ que genera energía mientras los niños juegan

#Energía: Joven diseña un ‘sube y baja’ que genera energía mientras los niños juegan

El balancín utiliza la actividad de los niños para producir suficiente energía para un aula de clases.

Una realidad indiscutible es que los niños son inagotables. Tienen una energía que supera a los adultos y cuando se reúnen se potencian las ganas de drenar sus emociones. Ante esa realidad, Daniel Sheridan encontró la manera de sacarle provecho a esta situación.

El joven emprendedor diseñó un balancín que se encuentra conectado a una unidad de almacenamiento subterráneo y que utiliza el movimiento constante ocasionado por los niños para reservar y producir energía.

El balancín es de fabricación sencilla, y no presenta mayores desafíos en su uso. La idea que maneja el joven estudiante de la universidad de Coventry, es poder diseñar un campo de juegos que en su totalidad sirva para extraer energía y almacenarla para beneficio de las comunidades.

Cuando se le pregunta que lo motivó a emprender esta idea, Daniel se refiere al viaje que realizó a la isla de Wasami, al sur de Mombasa, en Kenia. Allí pudo observar que la energía eléctrica es escasa, pero también se percató de la actividad de los niños que nunca se detiene.

“La cantidad de niños que vimos allí a los que les encantaba jugar, y su energía y vitalidad, pensé que sería genial si de alguna manera pudiera hacer uso de esto”,

“No tienen Gameboys y todo lo demás. Son tan genuinos y están ansiosos por ayudar – tomarían las carretillas con las que estábamos trabajando si tuvieran la mitad de la oportunidad”.

Teniendo en cuenta lo poco que tienen, fue muy inspirador estar cerca. Realmente fue una lección de humildad”, comentó un reflexivo Sheridan que se avocó a encontrar una solución.

En su retorno, se comunicó con desarrolladores que mantienen ideas de la vida sostenible y luego de varias propuestas, surgió la idea de un balancín, que si se utiliza por cinco minutos puede generar energía para iluminar un aula de clases.

En algunas partes de África algunas escuelas abren sus puertas en la noche para algunos que solo pueden estudiar en esas horas. Lo lamentable, es que tienen que iluminar la sala con velas o lámparas de gasoil.

La necesidad actual de electricidad en el África subsahariana es asombrosa. Sin energía, el desarrollo es extremadamente difícil. El potencial de este producto es enorme y el diseño podría beneficiar a numerosas comunidades en África y más allá”, comenta Daniel con un sentido de esperanza.

Aunque aún se encuentra en la fase de prototipo, son muchas las organizaciones que quieren financiar este proyecto. Lo que se orientó precisamente para cubrir una necesidad de importancia para las naciones más desfavorecidas, puede tener uso comercial o doméstico.

“Sería fantástico si pudiera comenzar esto como un negocio o incluso establecerlo como una organización benéfica. En última instancia, me encantaría diseñar un patio de recreo completo con diferentes equipos que pudieran generar suficiente electricidad para abastecer a toda una aldea,“concluyo Daniel Sheridan.



Fuente: El Tierrero

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