Es muy fácil seguir produciendo borregos, mientras la educación sea un privilegio y no un derecho.
Tenemos dos herramientas fundamentales,nuestro raciocinio (cerebro), y nuestra empatía (corazón) para alcanzar cualquier propósito que queramos lograr, estos dos músculos, combinados de manera equitativa, logran un perfecto balance entre Justicia social y Accionar, en pro del servicio al bien común.
Conociendo y reconociendo nuestras capacidades y talentos y estar dispuestos a ponerlos al servicio de la construcción de un mundo más justo, equitativo, responsable, empático y consciente.